lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Amor?

No quiero mi vida sin tus besos
sin ti me pierdo
no encuentro ya el aliento
para seguir

Me niego a que mi corazón siga latiendo
si tú estás tan lejos
duele cada músculo de mi cuerpo
tú me tocas, me enseñas a sentir

Cómo imaginarme un día sin tu recuerdo
un sólo segundo que no seas dueño de mi cuerpo
que se estremece con el roce de tus dedos
No puedo sacarte de mí.

Dame una tregua te ruego
una oportunidad para demostrarte mi amor sincero
que puedo ser la mujer de tus sueños
nada vale la pena sin ti.

Mírame a los ojos y que hable el silencio
acaso no sabes que si me miras me quiebro
y si no me miras se cae el cielo
nunca más amaré así.

Quiero rozar tus labios perfectos
acariciar tu rostro y que me digas te quiero
pero sueño y cuando despierto
de mis brazos quieres huir.

Anhelo pasear juntos por el parque de la mano
y por el contrario lo guardo como un secreto
pacientemente te espero
a que te decidas y me des un beso
¿cuánto más podré fingir?

Tengo mi piel adormecida de sufrimiento
necesito ignorarte y fracaso de nuevo
sin ti muero de frío
en hielo me convierto
sálvame del abismo
no quiero nada, nada, sin ti.

Trampa

Caí en tu trampa
tejiste fuerte tu tela de araña
me atrapaste con tus garras
y de ahí será difícil de escapar.

Ni lo intentes
ni un paso más, no te acerques
lucharé con fuerzas, con dientes
vencerme no será hoy, vamos a luchar.

No te atrevas arácnido mortal
lanzaste veneno en la herida infectada
paraste mi caída asegurada
más de ti no quiero piedad.

Detente.
De inmediato, en este mismo instante
un paso más y lo lamentarás
sabes que no es conveniente

Tú enemigo valiente
de tus tretas eres consciente
Don Juan de medio pelo
que buscas consuelo en brazos inocentes.

Cómo te atreves 
a clavar el aguijón
a seducir sin temor
a poseerme en un sueño permanente.

Dejémonos de cuentos
aunque si te empeñas
soy la bella durmiente
esperando un beso que me despierte
uno de amor pero ya llevo tus huellas.

Y no podré luchar contra eso
fuiste mi príncipe, verdugo y brujo malévolo
tu beso me despertó de este letargo
y te debo un favor
apagaré tu oscuro deseo.

Ya termina mi pesadilla
arráncate la camisa
sin pausa, aprisa
y que esto tenga un final
dónde el cuento acaba mal.

Dónde el príncipe pierde el amor
y la fábula es cosa de dos
el brujo y la princesa se refugian en la cama
yacen apasionados como si no hubiera mañana
y las perdices olvidaron servir de manjar.


martes, 24 de septiembre de 2013

Arrebatame la máscara

Arrebatame la máscara
yo asumiré que se esconde tras tu inexpresión
y aunque finalicemos por vernos las miradas
tras las frías caretas
podríamos seguir con esta ilusión.
Conozco tu identidad
sé de tus simpatías de galán
no pasa inadvertido para mí
que conoces la mía, no finjas más.
Y si lo cree oportuno y decoroso
yo seré Juana la Loca
usted Felipe el Hermoso
pareja real y apasionada
y como ella enloqueceré por yacer en tu cama.
Por qué tu desprecio me posea
entre pasión, ira y rabia.
Perdamos el control
y que no lo sepa nadie
huiré de madrugada
no es necesario tras el baile
descubrir nuestros secretos
que la magia siga,
que la curiosidad persista
y que mi olor quede en tu almohada.
Y si volvemos a encontrarnos
quizás en otra fiesta de gala
desanudaré el nudo de tu corbata
subiré mi vestido hasta dónde la imaginación acaba
y podremos fingir que somos dos desconocidos haciéndolo de espaldas.
Mete la mano en mi falda
busca un profiláctico de los que siempre guardas
y no resistas la tentación
es una fiesta, pasemos de reglas estipuladas.
Luego recompón tu ropa
y aquí no pasó nada
que nos sirvan una copa
Sonríe a la mujer de la máscara.

10 vidas

Me siento como reo proscrito
en el exilio de tus besos
como jardín marchito
que precisa de tus cuidados eternos.

Junto a mi silla te veo
pasas, sonríes, te vas
demasiado tarde para volver atrás
pronto para volver al infierno.

Tantas vidas desperdicié por eso
subí al cielo, amueblé el limbo y con satanás jugué con fuego
bebí agua de la fuente de tu boca
y morí de sed en el espejismo de mi deseo.

Qué castigo tan cruel
porté cadenas que dejaron mi piel en carne viva
casi salvo al mundo de Hiroshima
me acomodé en tus brazos moribundo.

Transporté cargas peligrosas
aposté mi vida a la ruleta rusa
y sólo escuché excusas
cuando te gané al póquer unas horas.

En otras vidas te he encontrado
mujer de mala vida, escapista, incluso suicida
los mismos ojos me han vendido, traicionado, envenenado
y eras mi verdugo en los últimos segundos de mi vida

Ya no caigo, matahari sin visado
ya no, burda espía
dejemos las rencillas
de rencores me he olvidado.

Ya no siento nada
solo lamento mi confianza
las mil maneras de morir
la tortura a la que me has confinado.

Terminemos con mi amor viciado
de gases tóxicos
de cristales rotos
veo el miedo en tus ojos
cazador cazado.

Y que más allá de 10 vidas
y 9 muertes
cuando despiertes recuerdes
el dolor que con gran satisfacción te he aplicado.

Duerme amor mío
duerme plácidamente
que cuando despiertes
y me recuerdes
empezará de nueva la persecución.
Y 10 vidas no resarcirán tu dolor.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Huida

Desde que te fuiste lloran las rosas
El agua es un árido desierto
no me refresca aunque esté sediento
ni levantan el vuelo las mariposas

Con tu ausencia provocaste una guerra
de tormentas y furiosos huracanes
dispuestos a empeorar y a clamar el rey de los mares
a levantar todos los cimientos de la madre tierra

Desde tu partida me convertí en espíritu errante
que ya no siente el calor de la lava de un volcán
no tiene miedo de un precipicio a saltar
ni acude a las heridas su propia sangre

Ni un último adiós de despedida
despertando mi dolor y sumiéndome en el peor letargo
dejando en mis labios anclado el sabor más amargo
y añorando en ocasiones tus palabras aunque lastiman

Sin un mensaje por tu huida
que me permitiera ilusionarme
mis esperanzas rotas por ti, infame
que en busca y captura quedaste
si te encuentro será una recompensa merecida

Porqué te alejaste sin mediar palabra
dejando en la oscuridad un día que brillaba
un amor de mujer que quedó en penumbra
anulando el deseo de volver a sentirse amada.

Tomaste el primer tren rumbo a la soledad
a la compañía de otras camas
de mujeres de fiesta pagana
que por ventura jamás te han de amar.

Te maldigo hombre de fríos sentimientos
de mentiras y halagos llenaste mi alma
buscarás el calor en fríos inviernos
y no has de hallar la paz ansiada

jueves, 19 de septiembre de 2013

Amarte

Tú das sentido a la palabra amarte.
Me lanzó al mar de tus ojos
Me sumerjo en los pensamientos de un loco
Para luego pedir que me rescates.

Y de nuevo amarte.
Correr mil peligros tiene sentido
Batirme en duelo y resultar herido
Siempre que tú me sanes.

Dónde estés te amaré.
No hay distancia imposible
No existe enemigo imbatible
Ni barreras factibles
Que consigan que desista.

Te encontraré.
En los ojos de la gente
En las manos más ardientes
Bajo la lluvia de noviembre
Sin ti no hay alma que resista.

¿Eres tú?
Quien pintó un ocaso de madrugada
El que vida a una muerte anunciada
Me enseñó las estrellas dibujas en mi espalda
Eres tú, perfecto en todas tus aristas.

Amarte.
Palabra de tantos significados
Amores hay muchos
Más sólo tú el añorado.

El callado.
El prohibido,
El deseado, inconcebible y perpetrado
El que por más que lo niegue llena mis latidos.

Tú das sentido a la palabra amarte.
Me hieres
Me premias
Me ignoras
Quizás me desprecias.

Como yo te he odiado
Contra ti he luchado
Me he sacado las espinas
La hoja de tu cuchillo afilado
Pero, ¿contra qué luchamos?

Busquemos juntos la manera de amarte.
Sin ataduras ni pesos
No somos culpables de los sentimientos
Pero mientras pueda evitarlo
Amor mío déjame odiarte.

Deja que mi boca escupa improperios
Permite que mis manos toquen otro cuerpo
Sabe que mis ojos no buscarán a los tuyos
Déjame soñar que puedo vencer el miedo.

Demos sentido y alas los dos.
Atrápame, no me des más salida
Mírame a los ojos verás que estoy perdida
Muerde mis labios
Déjame sentir que estoy muy viva.

Demuéstrame tu rabia
Regálame tu ira
Deja que posea hoy tu cuerpo
Y mañana un último beso de despedida.

Dejemos atrás mentiras
No nos hagamos falsas promesas
 Que no vamos a cumplirlas
A mí me basta la noche, tu cuerpo, tu compañía

Contigo me vale todo.
A cualquier hora
De cualquier modo

Un instante si se hace eterno no es poco.

Juega conmigo

Juega conmigo.
No me muestres tus cartas
Déjame imaginarlas
Si no quieres estar perdido.

Guíñame un ojo
Hazme caer en la trampa
Intenta que pierda la calma
Si no quieres caer en el vicio.

Miento, sumo y sigo
Me gusta esa indiferencia
Esas verdades a medias
Sabes que todas de peligro

Juega conmigo.
Da la vuelta a la ruleta
Cómete cuarenta
Pero al final siempre conmigo

Si dudas serás vencido.
En el juego y en la vida
No te queda más salida
Apuesta si quieres quedarte conmigo.

Si abandonas obtendrás tu merecido.
La lucha es la sal
No inviertas mal
O acabarás destruido.

En el juego como en el amar
No todo es cuestión de azar
Pero si no te atreves a jugar
Lo siento amigo mío, te habrán vencido.

Todavía puedes pensar
En tu jugada maestra
En tu mano diestra
Pero no te puedes equivocar.

En el juego y en el amor
Sexo, drogas y alcohol
La suerte en tu mano
Y si tiras los dados
2 y 2 siempre serán cuatro.

Juega conmigo.
Si no tienes miedo
Yo te sigo
A una habitación de hotel
Se vale todo. Ganador vencido.

Desnúdate, yo miro
Esposas, cuero en nuestro inicio
Vamos a saltar por un precipicio
Y dejemos la vergüenza en el camino

Haga su apuesta más arriesgada
Látex, provocación, lucha en la cama
Ducha, suelo, obscenas miradas
Vamos a todos o nada.

Gafas de sol para ocultar tu jugada
Tu cara de póquer no me dice nada
Yo soy fuego, pasión
Quien no arriesga, no gana.

Tienes luz verde
Gel, profilácticos y látigos
Haz que me queme
Dame mi castigo
Dolor, placer, no seas aburrido.

Recuento de puntuaciones
Yo te quito la camisa
Tú pierdes los pantalones
Vamos a jugar muy fuerte
No te quedan más opciones

Como en el ajedrez
Juego inteligente
Empecé por tu cuerpo
Me adueñé de tu mente.

Y aquí finaliza el juego
Seguiré poseyendo tu cuerpo
Deseando tus caricias rudas
Tus amargos besos
Pervirtiéndote, llevándote a excesos.

Sin saberlo perdiste hace tiempo.

Mi carne

Tú, deseo palpitante
tú, eres parte de mi sangre
de mi olvido, de mi cuerpo errante
eres el duelo a batir pero sin guante.

Mi tortura, mi alma rebosante
tú, condena perpetua por amarte
mi espina, mi rosa marchita
yo, presa proscrita sin rescate.

Solo tú.
Estás impreso en mi carne
has calado en mis huesos
has llenado de imaginarios besos
este paraíso aún incierto de maldades.

Tú, mi obsesión, mi delirio, mi punto y a parte,
lo que al mirarte consigo, deduzco
me envía a otro mundo
sin embargo no puedo amarte.

Tú, fruto prohibido
que me empuja a poseerte
tú, te irás antes de que haya amanecido
sin embargo no debo quererte.

Tú, pones mi piel en llamas
aunque nada puedas darme
con tu ser me reclamas
pero no vengas más por mí, no me llames.

Esclava de una noche loca
de un amor inesperado
tú, yo, nuestras bocas
sin buscarlo se han devorado.

Como un caballo desbocado
y un jinete blandiendo su espada
yo me resisto a estar a tu lado
más prefiero dibujar tu espalda.

Te he vuelto a ver en sueños
de memoria conozco tu cara
tú me llamabas con un dedo
y la vida misma yo abandonaba.

Mi voz callada te reclama
con dudas, con miedo
tú incendias mi cama
con cada mueca, con cada gesto.

Tú, mi asunto pendiente
abres la caja de pandora
eres mi noche más ardiente
y hoy mi piel te añora.

Tú, mi confusión presente
mi provocación ahora
un amigo, un amante
contigo me olvido de las horas.

Yo, extraño el sonido de tu voz
al llegar la alborada
acariciando mis oídos
como yo acariciaría cada palabra.

Extraño tus manos hábiles
conociendo mi cara
tus piernas fuertes
atrapándome con todas tus ganas.

Tú, tienes la llave que abre mi puerta
el seguro que encierra mis pesares
el pasadizo secreto a revivir mi pasión muerta
la ventana discreta que conduce a mi carne abierta
a mis besos, a los placeres más carnales.

Tú, mi agonía predispuesta
el amante que se fuga
con las maletas en la puerta
en mi honda herida hurga
pero vuelve cuando ya no estoy alerta.

Me das la ilusión acabada
me das todo cuanto te pido
por la noche anidar en tu ombligo
por el día una desidia, mi camarada

Disimulas el deseo de tus venas
tus gemidos a duras penas
su mirada llena de reproches ignoras

tu culpa, tus densas cadenas.

El espejo

Siempre lo mismo al mirarme al espejo,
siempre detrás de mí la sombra de mi reflejo,
siempre me escondo, me miro pero es que no me veo,
siempre me olvido de lo que soy y no me encuentro,
siempre ese duende jugando en un precipicio convexo,
siguiendo sus pasos de nuevo me pierdo,
de nuevo me duermo para no estar despierta
siendo presa de este árido y negro miedo.
Y otra vez escucho esa voz entre mis recuerdos,
nunca antes despertó con esa fuerza en mi pecho,
nunca antes me dijo que soy sombra inerte,
sueño viviente y palpitante entre míseros versos.
En este laberinto dormido, marcando sus curvas
en cada línea de mi cuerpo herido.
Siempre silueta pintada al óleo que desaparece a tu lado,
siempre mostrando la faceta de un sueño encarnado.
Ahora ya siento los músculos demasiado pesados,
quiero dormirme, dormirme en el lago de tus ojos,
quiero soñarte como quiera siempre, siempre a mi antojo,
pero siempre vuelvo al mismo espejo,
donde tú marcas cerca, yo muestro lejos;
donde bebo sorbo a sorbo una copa de vino añejo
aguardando la respuesta de tus ya cansados dedos,
y me mezo contra el viento
tu sonrisa no da nada, pero yo espero menos.
Y me voy diluyendo como esa gota húmeda,
como ese día tan feo, tan gris, tan eterno,
pero yo me pregunto, susurro denso,
¿qué nos queda fuera del espejo?
Tú serás un largo ente caminando entre pasos desiertos
yo te busco en mi fantasía de inmensos deseos
a pesar de todo, de mil anhelos
tú siempre estarás fuera, yo siempre dentro.

El adiós

Fue infinito el momento desde que una lágrima resbaló desde mi párpado hasta mi mejilla, lenta, fría dejando su rastro por mi cara y él, detrás de mí mientras yo me lo imaginaba mirándome, imaginando que le dolían mis lágrimas. Y a pesar de todo aparentaba serenidad, calma aunque por dentro yo sabía que estaba descompesta, dolida, que cada músculo de mi cuerpo se negaba a sostenerme en pie, cada órgano vital seguía su curso de nuevo aunque el dolor me dificultara la respiración. Toda aquella felicidad había llegado YA a su fin. No podía recordar una sola razón que me empujara a quedarme, un solo motivo que me empujara una vez más a sus brazos, sólo la traición. Él no pronunció una palabra. Todo había terminado como había comenzado, con un gran vacío en el alma difíci de llenar, con lágrimas que emanaban sin que yo las invitara a salir. Simplemente surgían mientras mi voz sólo era silencio. El silencio de la soledad
.

Dama de hielo

No me he creído que te hayas ido, que mis lágrimas ya no causen efecto en tus decisiones, que mis labios no enciendan la pasión de otras noches, que no te quedes en un rincón a escuchar tantas palabras que debería haberte dicho. Súsurrame al oído, dime que todo ha sido la más terrible de las pesadillas, que pondrás la llave en la cerradura para regresar a hurtadillas, dime que es fin del principio, que sólo te quedaste en un rinconcito escondido. Regresa como el ave vuelve a su nido, perdona todo cuanto te dije esperando que huyeras dolido, esperando que corrieras a mis brazos llorando por el daño que te he hecho tantas veces, y sé que merezco hoy tu ausencia, niña estúpida que no demostró que quería, que calló que te amaba.Yo que no entendí con tus palabras sólo buscabas que abriera mi corazón de hielo, mis caricias de dama de hierro, mis sonrisas bailando con el más oscuro siniestro. 
Yo que decía que no era mujer de besos, que pagué poco a poco, día a día mis excesos. 
Te llamo a escondidas, debajo de la cama está la maleta para seguirte de por vida, mi equipaje son sonrisas que tú me otorgabas, lágrimas que con tus manos secabas. 
No puedo creer que no vayas a volver, ayer soñé que estaba dormida y a los pies de mi cama tal como mi alma aguardaba arrodillado a mis pies me decías: 
duerme niña engreída, duérmete una vez más y no digas tonterías, ya yo escuché lo que quería. 
Y mi cuerpo temblando, torsionándose, estremecido por ese sueño alejada de la realidad se sobresaltó. 
Mi corazón sangrando quiso sanar las heridas, saltar de mi pecho y correr a detener aquella partida. ¿Por qué el orgullo gana la partida? ¿Por qué tira los dados sin saberse vencida? 
Niño de labios embrujados, de cabellos rebeldes, de brazos cansados y mirada tenue; niño ven a hacer noche en la cama, yo cambiaré las sábanas de rosas y amapolas, yo perfumaré la almohada, sólo nos abrazaremos y nos amaremos a solas. Niño de caminos perdidos, de destino desierto, descansa en mi pecho hundido, vamos a dormirnos junto a nuestro lecho
.

Lágrimas blancas

Lágrimas derramaba por la mejilla
lágrimas que hundían sus heridas
que limpiaban su pena de día
que manchaban las caricias
que él nunca más le daría.
Lágrimas blancas
con las que otras competían
lágrimas saladas
que en sus labios morían.
Lágrimas espías
lágrimas candentes
que sus pason seguían
hasta la muerte.
Llanto ahogado
lloro sofocado
en sus párpados
naciendo en sus ojos.
Mueca estremecida
de sonrojo sobrecogido
en su manto dormido
como un cantar de cuna.
Lágrimas blancas
lágrimas puras
que alumbraban
hacia la luna.
LLanto trillado
lloro escondido
amor anhelado
nunca fingido.
Lágrimas ardientes
quemando mi cara
recorriendo mi mente
apoderándose de mi alma.
Dime que amas
que buscas
a quien llamas,
ya se escapó tu musa.
Como clamas
como rehusas
las cenizas y flamas
que son ya excusa.
Dime porqué lloras
Dime porqué esnifas
el último hálito
el perfume de mi camisa.
Como gozas
como disfrutas
sabes que mi pánico
es tu huída con prisa.
De donde voy
de dónde vengo
nada amo
nada tengo.
Polvo soy
en polvo me convierto
polvo al polvo
cuerpo al incienso.
Tus labios ardiendo
expresan deseo
tus manos latiendo
en mi corazón perecedero
hoy me hablan
en este entierro
hoy me aclaman
¡malditos sentimientos!
Lágrimas detestables
lágrimas blancas
lágrimas execrables
hoy me arrancas.
Niño en sueños fuistes
hombre en realidad
ángeles me trajiste
demonios de maldad.
No digas que nada eres
que no te detendrás
pues en mis brazos mueres
y mi alma te llevarás.
Volverás.
Llorarás
Lágrimas blancas
Lágrimas negras
en tu alma y la mía
hoy se unirán-.