viernes, 1 de noviembre de 2013

Ay, duele

No imaginas los sueños que atesora mi almohada
hechos trizas al llegar la mañana
que me arrebatan sonrisas al alba
y que se tiñen al despertar de lágrimas.

Una vez más me siento derrotada
me ha vencido la impaciencia, las ganas
ya no quiero verte
la traición se llevó la impaciencia y ay cómo duele

Quisiera pensar que tus caricias están olvidadas
que tus besos para mí carecen de magia
pero te miento y no creo
que haya verdad en ninguna de mis palabras.

Estoy abatida ante esta distancia
que ya no justifica ni mi amor ni tu petulancia
pero he de ser valiente
aunque amor si te soy sincera, me duele.

No hay comentarios:

Publicar un comentario