La letanía de mis pasos
Resuena en la madrugada
Como aviso aciago
Del rosario de mi alma.
Se oyen entre campanas
Pesarosa, apesadumbrada
Estampando las huellas
Que pronto borrara el agua clara.
Vestida de tela blanca
Pies descalzos
Para renunciar a la vida
Que antes de mi condena
Me fue arrancada.
Prorrumpo en la sala
Donde mi verdugo aguarda
Mis manos ya esposadas
Más yo puedo notar que emergen mis alas.
Los rugidos del ansia de sed humana
Son los que entre el público me aclaman
Mi pálido cuello junto a su cuchilla afilada
Será mi merecido por haber herido una mujer malvada.
¡Asesina, hoy pagarás tus infamias!
Con un golpe de guillotina
Por haber vengado la injusticia
Duerme ya la esclava.


